LA VIOLENCIA EN EL FÚTBOL BASE SE ANALIZARÁ EN LAS CORTES DE ARAGÓN

El próximo martes comparecerá en la Comisión de Comparecencias y Peticiones Ciudadanas una representación de la SAPD

(Zaragoza, 28 de mayo de 2017) El próximo martes día 30 de mayo a las 10 de la mañana comparecerán en la Comisión de Comparecencias y Peticiones Ciudadanas la vicepresidenta de este colectivo, Laura Cortés y el presidente de la SAPD, José Mendi. Esta Sociedad agrupa a profesionales de la psicología que se dedican, estudian y trabajan en el ámbito del deporte. La agenda parlamentaria ya recoge esta cita  en su página web

http://www.cortesaragon.es/Del-dia.352.0.html?&no_cache=1&tx_caagenda_pi1%5Bfecha%5D=30_05_2017

Para la Sociedad Aragonesa de Psicología Deportiva (SAPD) viene siendo objeto de preocupación creciente la proliferación de comportamientos y actitudes violentas en el ámbito del deporte que, además de causar la consabida alarma social, suscitan un debate sobre la adecuada actuación de las diversas administraciones responsables en la prevención de estas y otras conductas desadaptativas que se vienen observando en el desarrollo del deporte y, en particular, en el deporte base y de iniciación en edades muy tempranas que oscilan entre los 6 y los 14 años que afectan fundamentalmente al fútbol de una forma mayoritaria. Frente a estas conductas es necesario articular e impulsar medidas en los ámbitos educativos, sociales y culturales que ayuden a prevenir estos comportamientos que van en contra de los valores que debería promover el propio deporte. En este sentido, desde el ámbito de la psicología deportiva, consideramos que el colectivo de profesionales que desarrollamos nuestra labor en diversos clubes y entidades deportivas podemos contribuir a exponer los aspectos más problemáticos que estamos observando al respecto así como las medidas que estamos impulsando para la corrección de este tipo de conductas. Por otra parte consideramos que la aportación de la psicología profesional al respecto es muy recomendable en función del próximo debate en el parlamento de la nueva ley del deporte de Aragón que debe actuar como elemento legislativo fundamental para hacer frente a comportamientos violentos como los que hemos sufrido en los últimos meses en Aragón.

Del mismo modo además de analizar algunos elementos que observamos en el desarrollo de nuestra labor profesional y preventiva y sobre los que deben actuar de inmediato las diversas administraciones implicadas, como son no sólo comportamientos violentos sino otros elementos que agravan el problema como son el alcohol, las apuestas y una competitividad mal entendida. Todo ello está contribuyendo a “normalizar” actuaciones de violencia que se dan, al menos en el fútbol base, en la práctica mayoría de competiciones y edades en porcentajes superiores al 90% de partidos disputados. Estas conductas violentas afectan fundamentalmente al estamento arbitral, pero también a otros adultos ya sean entrenadores, directivos  y familiares de los propios jugadores que son quienes sufren la violencia que observan en el desarrollo de este deporte.

No hay que olvidar que el deporte base y el concreto el fútbol provoca la mayor movilización cotidiana en nuestra sociedad cada fin de semana. De ahí que analizar las causas y sobre todo promover algunas soluciones y medidas concretas por todas las administraciones implicadas es urgente y necesario para cortar de raíz la violencia en el deporte a estas edades escolares y en particular en el fútbol.

Ofrezco niño, bueno y barato

Artículo publicado en http://www.solofutbolbase.es

Un trastorno, poco habitual, que analizamos en psicología es el denominado como “doctor shopping”.

Se trata de una acepción coloquial, importada de Gran Bretaña, que hace alusión a un tipo de paciente que nunca está satisfecho con el diagnóstico que hacemos los psicólogos (o médicos) y, en consecuencia, acaba cambiando reiteradamente de profesional hasta que encuentre alguien que “de verdad le comprenda” y garantice la existencia o gravedad de un problema o enfermedad.

 Pero el verdadero problema es que, por muchas pruebas que se haya hecho nuestro paciente, siempre se descarta una patología ya que, de existir, es psicológica y persigue únicamente asegurar y manifestar a su entorno dicha “enfermedad” bien para recabar una atención o como victimización a través de esta somatización.

 Y me dirán, con razón, ¿qué tiene que ver esto con el fútbol? Más de lo que nos parece.

 Al finalizar las competiciones del fútbol base se suceden, año tras año, una serie de movimientos ansiosos que afectan a todos los estamentos de este deporte. A las estructuras directivas de los clubes, a los entrenadores y, por supuesto, a los niños y sus padres. O a los padres y sus niños. La mezcla de deporte con un exceso de competitividad mal entendida y aderezada a su vez con un modelo de negocio que mueve (no que dé) mucho dinero es un compuesto peligroso.

Nos movemos en un escenario de escasa estabilidad deportiva y económica. El voluntariado se confunde con la precariedad y son escasos los ejemplos de regularidad en cualquiera de los estamentos del fútbol base.

Si todos estos factores ya son de por sí complejos, la ansiedad de los padres por ver a sus chicos en los mejores clubes y en las más nobles categorías dificultan aún más el aprendizaje de los niños. Por eso, cuando me hacen la pregunta ¿debo cambiar a mi hijo de club?. Año tras año siempre respondo lo mismo: como norma no.

Creo que suelo ser convincente con los mismos argumentos del fútbol. Los campos de fútbol base rebosan de “ojeadores” dispuestos a encontrar una “pepita de oro futbolística” entre el río revuelto de centenares de jugadores. Si su hijo es muy bueno, que seguro que lo es, alguien entendido lo verá juegue donde juegue. Así que pensemos más en el niño y menos en nosotros. Un chico o chica que juegue al fútbol base debería hacerlo en un equipo que esté cerca de su casa o de su colegio o de ambos. Debería jugar con sus amigos aunque a estas edades es muy fácil hacer amigos detrás de un balón. De ahí que, antes de tomar una decisión que sólo está justificada en nuestro “ego” de padres, debamos pensar más en ellos que en nosotros, es decir juntos.

Nos podemos sentir atraídos por un entrenador de renombre, por una camiseta de prestigio o por una prometedora carrera que solo existe en nuestro corazón. Pero no nos engañemos. Meditemos un momento lo que nos va a costar llevar a nuestros hijos a entrenar y jugar. Las horas y el dinero que vamos a destinar a esos viajes y que lo vamos a detraer de esa convivencia, del estudio y a veces de sus otros amigos.

 Pensemos que cuando vamos o nos vamos de un club porque está o deja de estar determinada persona (sean directivos, entrenadores u otros padres) resulta que a la vuelta del verano, en septiembre, todo ha cambiado en este mundo tan etéreo del fútbol y al inicio de los entrenamientos con nuestro equipo ya nada es lo mismo respecto a nuestras expectativas. Así que hagamos sólo nuestros planes que son los de los chicos. Seguro que unas temporadas tienen mejores entrenadores que otras, mejores o peores directivos y ¿por qué no? mejores o peores compañeros de equipo que les harán sufrir o gozar con el balón compartiendo padres y madres, más o menos simpáticos, que llegarán a ser unos amigos encantadores fuera del fútbol o insufribles componentes del grupo de WhatsApp. Todo eso y más.

No muy diferente a lo que ocurre en nuestra comunidad de vecinos o en nuestro trabajo, donde compartimos un proyecto común en el que nuestras vidas, la de nuestra familia e hijos, es lo más importante. Vuelvo a poner un ejemplo que reitero en esas dudas que me asaltan como psicólogo deportivo en un club de fútbol. Esta nueva temporada vamos a compartir parte de nuestra vida en un piso de estudiantes que es el equipo donde va a jugar nuestro hijo. No estamos obligados a pensar lo mismo ni a ser amigos para siempre. Pero sí queremos que nuestros hijos estén en buenas manos y aprendan un deporte maravilloso que, además, nos apasiona a muchos mayores.

Pero no olvidemos que los protagonistas son ellos y no nosotros. Y al igual que cuando crezcan no querrán que les digamos lo que deben estudiar o de quién deben enamorarse ahora tampoco debemos inmiscuirnos en su desarrollo personal y deportivo. Sencillamente ayudémosles haciendo que su aprendizaje sea cómodo y correcto. Cuidado con los cantos de esas sirenas futbolísticas que nos prometen una vida deportiva llena de éxitos en otros clubes.

Algunos nos pueden utilizar como cebos para atraer a otros niños que sí son los que interesan. Otros ofrecen un “pack” completo de jugadores que van de la mano de un “entrenador” con pulsera de “todas las posiciones incluidas” que utilizan al grupo y la amistad irrompible para el camión de mudanza de club a club. Será tan efímera como útil y en un año ese niño habrá perdido tiempo, amigos y, lo que es más importante, la ilusión. Lógicamente la norma tolera algunas excepciones, ya que si un niño no es feliz lo más seguro es que no lo sea, no porque no esté en el club y la categoría que desea, sino porque no juega al fútbol y, por lo tanto, no aprende.

Afortunadamente la preparación profesional de los entrenadores y cuerpo técnico ha ido evolucionando a mejor. La próxima ley del deporte de Aragón regulará algunos de estos aspectos y las condiciones que deben reunir tanto entrenadores como cuerpo técnico. También la mayor presencia de la psicología deportiva en esta disciplina nos ayuda a conjugar los criterios deportivos con los del crecimiento personal para que la mentalidad de un niño crezca con el fútbol y no sólo aprenda fútbol. Es un deporte apasionante en un ambiente que requiere sensatez y tranquilidad.

Los padres y madres no debemos ser agentes ni vendedores de niños buenos, bonitos y baratos. Dejemos eso a los profesionales. Nosotros vamos a darle importancia a los protagonistas, que no son las camisetas, los clubes, los entrenadores ni los directivos. Tampoco los otros padres y madres. Ni siquiera el resto de niños.

Así que, de cara a la próxima temporada, en lugar de ofrecer  ya a su magnífico jugador en “oferta” al mejor postor o impostor piense un momento en su hijo. Y sólo en él.

Un día se lo agradecerá.

José Francisco Mendi

Presidente de la Sociedad Aragonesa de Psicología Deportiva (SAPD)

La reproducción total o parcial de éste artículo deberá contar con al autorización expresa de su autor, además de citar el medio donde ha sido publicado

Fútbol ¿pasión con razón?

PORTADASOLOFUTBOLBASE

Artículo publicado en http://www.solofutbolbase.es el día 26 de marzo de 2017

http://www.solofutbolbase.es/futbol-pasion-razon/

Esta semana, publicamos con orgullo en nuestr editorial el magnífico artículo de José Mendi.- Presidente de la Sociedad Aragonesa de Psicología Deportiva (SAPD), en referencia a los últimos incidentes de violencia en campos de fútbol base, en exclusiva para SOLOFUTBOLBASE.

Fulgencio asistió el pasado mes de enero a un concierto de música clásica en el auditorio de Zaragoza. No es un especialista ni mucho menos. Pero los acordes de esta orquesta, que poco se suelen ver y escuchar en nuestra ciudad, merecieron ese gasto extra para disfrutar de tan exquisitas piezas artísticas. Disfrutó a pesar de que los ecos del invierno le recordaron una ligera tos que consiguió retener, no sin esfuerzo, hasta que los músicos detenían su frenética actividad. La semana pasada fue al cine y salió encantado de la vitalidad y el optimismo que transmitía la premiada “La La Land”. Dentro de la sala comentaba algunas escenas en voz baja con su esposa mientras ambos compartían una generosa bolsa de palomitas que se hacía eco del ruido de otros recipientes, devorados a su vez, en las cercanías con la misma avidez. Hoy sábado nuestro protagonista acude a ver el partido de su hijo pequeño. Juega en un club de fútbol base en donde ya se desenvuelve con soltura a pesar de su temprana edad. Fulgencio es un apasionado del fútbol y de su hijo. De su hijo y del fútbol. Cuando comienza el partido está inquieto por saber cuántos minutos jugará su hijo. Es consciente de que el entrenador no sabe todavía lo bueno que es su pequeño. Es normal -se dice- es un “míster” al que le falta nivel. Al menos lo han convocado ¡faltaría más! Cuando comienza el partido Fulgencio no comparte algunas decisiones arbitrales. Desde la esquina alejada en la que se sitúa para dar mejor las “indicaciones” a su chico “ha visto perfectamente” que el gol del equipo contrario era un evidente “fuera de juego”. Grita fuera de sí y comienza a insultar al árbitro. Algún otro “Fulgencio” del equipo contrario le responde y le increpa. Discuten, se amenazan, ¿se pegan? Los niños y la gran mayoría de adultos por supuesto educados y civilizados, que les rodean, asisten asombrados al drama.

                Fulgencio no existe. ¿O sí? Es un personaje de mi novela “El apalabrista” (Ed.1001 Ediciones.-2016) que me sirve de ejemplo para describir lo que ocurre de forma habitual en los campos de fútbol base de nuestro país. De vez en cuando una agresión brutal, que es grabada en un móvil cualquiera, nos recuerda que el salvajismo acecha en este noble deporte. La vimos con un árbitro en Zaragoza, la vemos en los recientes sucesos de Mallorca… ¿Y lo que no vemos? Mejor dicho, lo que vemos y escuchamos de forma habitual cada fin de semana sin que, afortunadamente, la cosa vaya a mayores. También es violencia. Es una violencia tan “normal” que ni siquiera somos capaces de catalogarla así. Salvo que sea tan estridente como lo ocurrido en las Islas Baleares. Pues bien, Fulgencio es el mismo cuando se comporta de forma tan exquisita escuchando música clásica, haciendo comentarios discretos en el cine y lanzando exabruptos en un campo de fútbol. ¿Qué cambia pues? Si el problema fuera el personaje lo normal es que se comportara de forma tan incivilizada en diversos escenarios. Si el problema fuera del deporte en sí lo lógico es que a estas alturas ya se hubiera prohibido dado el fomento de la violencia por el fútbol. Así que ¿dónde está el problema? En lo que como psicólogo me gusta definir en el fútbol como “umbral de intolerancia”. Una pequeña variación de un término más correcto como sería el “umbral de tolerancia”. En concreto hablamos de la cantidad que se considera como nivel mínimo para que algo se estime que existe. Este es el problema, y la realidad, de la llamada cultura del fútbol y el mundo que lo rodea. Lo que vemos y aprendemos del fútbol, hasta el momento, nos ha enseñado, obligado, y nosotros aceptado, a valorar que lo que ocurre en torno a este maravilloso deporte tiene un “umbral de intolerancia” mínimo. Es decir vemos como normal lo que en cualquier situación ajena al fútbol sería motivo de denuncia policial. Asumimos colectivamente y “comprendemos” unas reglas diferentes de las que aceptamos de forma común en el conjunto de la sociedad. ¿Se les ocurre a los padres y madres insultar a la entrada o salida de clase a los profesores en el patio de un colegio? ¿Por qué vemos normal hacerlo a los árbitros? Esta es la clave que nos permitirá hacer frente a la violencia en el deporte, especialmente en el fútbol base y de iniciación donde se producen la inmensa mayoría de estos comportamientos que debemos erradicar. Hasta que no aprendamos a  comportarnos en un campo de fútbol como nos comportamos fuera de su recinto no se solucionará la violencia en el fútbol. Hasta que no hagamos cumplir las normas sociales dentro del fútbol tal y como las desarrollamos fuera seguiremos dando apariencia de normalidad a lo que es antisocial. Y no es tan difícil. ¿Alguien pensaba hace unos años que íbamos a aceptar un cambio social tan radical como el que implicó cambiar nuestra educación para no fumar en bares, recintos cerrados o patios de colegio? Si hay voluntad, legislación y capacidad de decisión será posible. No me voy a extender en multitud de medidas que se deben y pueden tomar al respecto. La primera desde luego pasa por parar los partidos. Pero hay muchas más y también en positivo. Pero de eso ya tendremos tiempo de hablar. Esta es una parte, pequeña pero importante, del esfuerzo y el trabajo que debemos desarrollar quienes nos dedicamos desde la psicología deportiva a trabajar con los niños y sus familias en el mundo del fútbol. Es una pena que se acuerden de nosotros como profesionales para hablar y analizar “sucesos” que entran más en el terreno de la delincuencia que en la psicología. Pero desde luego una sociedad que no es capaz de fijar unas reglas comunes de comportamiento sin duda está social y psicológicamente enferma. Los psicólogos trabajamos con equipos, con entrenadores y deportistas porque sabemos que la psicología deportiva es una disciplina que ayuda a crecer y a mejorar a los futbolistas y sus equipos. Trabajamos de la mano de las familias y los clubes porque en el césped podemos ver, analizar y corregir comportamientos que no es fácil percibir en casa, en la calle o en el colegio. Y lo contrario. También sabemos que un buen entrenamiento mental puede mejorar un buen entrenamiento futbolístico. Somos conscientes de que tras una lesión una buena actuación psicológica va a ayudar a superar ese temor al reencuentro con las patadas. Se nos trasladan conflictos entre niños en vestuarios, de padres y madres con entrenadores, con otros padres y madres y el cuerpo técnico y directivo del club. Acabamos siendo mediadores en la resolución de conflictos… Eso sí, somos titulados superiores y profesionales colegiados. No meros aficionados del “coach”. Nuestro trabajo cuesta dinero. Pero de la misma forma que los clubes cuentan desde hace años con la ayuda de la fisioterapia, hoy ya saben que contar con un servicio de psicología deportiva no es un gasto sino una inversión en quien tiene más futuro, nuestros pequeños futbolistas.

Gracias a eso Fulgencio no irá al fútbol para toser absurdamente en el descanso. Tampoco comentará entre susurros cinéfilos los desafortunados cambios del entrenador a su vecino de grada que le tomaría por loco. Es más, gritará, aplaudirá y por supuesto silbará y expresará su disconformidad. Porque se puede ser a la vez educadamente pasional y racionalmente emotivo. Así en pleno éxtasis futbolístico veremos a Fulgencio, lleno de emoción, animando y cantando en el estadio junto a su hijo con la misma vitalidad de Ryan Gosling en “La La La Land”.

José Mendi.- Presidente de la Sociedad Aragonesa de Psicología Deportiva (SAPD)

Psicólogo colegiado 290-A

Una tarea de todos

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Tenemos que conseguir que el deporte, especialmente en edad escolar, se oriente a fomentar los valores cívicos, descartando cualquier asomo de violencia.

Artículo de D. Mariano Soriano Lacambra

Director General de Deporte del Gobierno de Aragón

Publicado en Heraldo de Aragón el 23 de enero de 2017

En las últimas semanas, en nuestras competiciones deportivas hemos asistido tristemente a conductas de una desorbitada carga violenta, totalmente indeseadas, despreciables y siempre vergonzantes. Vergonzantes para el que las comete, pero sobre todo para la sociedad que entiende el deporte como un bien social, cargado de impulsos positivos y que, con estos hechos, ve cómo se convierte en algo repudiable y genera rechazo.
Nos debe afligir terriblemente que un niño o un joven tenga comportamientos violentos hacia quien, con mayor o menor acierto, intenta aplicar las reglas desde la imparcialidad. Estas conductas deben ser enmendadas sin titubeo. No solo desde el aparato sancionador, sino principalmente desde la prevención. En este sentido, bajo el auspicio del Gobierno de Aragón se inició en 2016 un ciclo de jornadas y cursos dirigidos a entidades deportivas y enfocados a la prevención de comportamientos desadaptativos, a la erradicación de conductas violentas, a la promoción de los valores cívicos en la práctica deportiva desde la integración social y a la igualdad y la no discriminación. El programa, a través de la Sociedad Aragonesa de Psicología del Deporte, ha encadenado siete actuaciones destinadas a los adultos que tutelan el deporte.

Ahí radica nuestra mayor preocupación, en cómo actúan nuestros responsables, gestores, entrenadores y familias, tanto en la prevención como en la resolución de los conflictos. Hacia ellos deben ir dirigidas nuestras acciones: las de toda la sociedad.

Puesto que esto no es solo cuestión de gobierno, debe ser la sociedad en su conjunto la que actúe con decisión para atajar el problema.

La aparición de estas conductas en la edad adulta refleja una práctica deportiva desenfocada y fruto de una inadecuada comprensión de lo que debe ser un modelo deportivo. Esa es precisamente la clave. Debemos cambiar el enfoque con el que se afronta el modelo deportivo y ese es nuestro campo de trabajo. Queremos que, con la colaboración de todos, el deporte aragonés y su soporte humano mejoren sustancialmente y se conviertan realmente en un motor de formación y educación en valores cívicos. Queremos que sean fuente de bienestar personal y social y contribuyan a generar una sociedad equilibrada, justa, inclusiva y respetuosa. Para ello, desde el Gobierno de Aragón hemos iniciado un cambio paradigmático a través de un programa –dentro de los Juegos Deportivos en Edad Escolar– que pretende que el deporte juegue en valores y no se fundamente solo en un resultado. En mayo hay programada una prueba piloto con la Federación Aragonesa de Baloncesto y se ampliará a otras modalidades deportivas el próximo curso.

Nuestro proyecto busca implicar a todos los que rodean el deporte en edad escolar en el desarrollo de la competición, teniendo en cuenta su participación y sus propias valoraciones en la puntuación final. Así, el resultado no será el único factor a tener en cuenta, sino que los entrenadores, los jueces (dinamizadores), las familias y, por supuesto, los practicantes formarán parte de la valoración deportiva final. Esta irá dirigida especialmente a comprender de qué manera se aplican los valores sociales de convivencia en las pistas deportivas, porque lo que queremos es formar futuros ciudadanos y no fabricar o destrozar campeones a cualquier precio

Jornada Prevención comportamientos desadaptativos

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Con la firma del convenio de colaboración entre la Dirección General de Deporte del Gobierno de Aragón y la Sociedad Aragonesa de Psicología Deportiva (SAPD) se ofertan acciones formativas, con especial vinculación hacia el deporte de iniciación y desde el punto de vista profesional de la psicología, al objeto de prevenir conductas desadaptativas, como pueda ser cualquier tipo de conducta social de ámbito agresivo.

En este caso se desarrolla una jornada sobre “La prevención de comportamientos desadaptativos en la práctica deportiva” a celebrarse el 27 de octubre de 2016, a partir de las 19:00 hrs en el Espacio Joven Baltasar Gracian (C/Franco y Lopez 4. 50005 Zaragoza).

La jornada es gratuita hasta completar aforo, pero se precisa inscripcion previa (hasta 20/10/2016)

 

LA SOCIEDAD ARAGONESA DE PSICOLOGÍA DEPORTIVA (SAPD) FIRMA UN CONVENIO CON EL GOBIERNO DE ARAGÓN PARA PROMOVER LA IGUALDAD Y LOS VALORES CÍVICOS EN EL DEPORTE

Noticia del Gobierno de Aragón

Desarrollará diversas actuaciones en los ayuntamientos, comarcas, colegios, clubes y entidades deportivas de todo tipo en Aragón para prevenir conductas desadaptativas y fomentar la igualdad, la integración y la no discriminación

(Zaragoza, 29 de septiembre de 2016) Con el objetivo de prevenir comportamientos desadaptativos y, en particular, erradicar la violencia de cualquier tipo, así como promocionar los valores cívicos en la práctica deportiva se ponen en marcha diferentes acciones formativas, dirigidas a los responsables de la iniciación al deporte en el ámbito de nuestra Comunidad Autónoma. La Sociedad Aragonesa de Psicología Deportiva (SAPD) será la encargada de desarrollar, organizar e impartir las clases, fruto del convenio de colaboración con la Dirección General de Deporte del Gobierno de Aragón.

Así, la SAPD, como entidad sin ánimo de lucro, se compromete a colaborar, a través de profesionales de la Psicología, en la adecuada formación y apoyo para padres, madres, tutores, entrenadores y todo aquel responsable vinculado a la actividad físico deportiva que así lo demande. Una vez publicado el Programa Anual de Formación Permanente del Deporte Aragonés, aquellas entidades interesadas podrán solicitar a la Escuela Aragonesa del Deporte la celebración de una o varias actividades formativas propuestas por la SAPD.

Un convenio que permitirá incidir especialmente en la difusión y promoción de los beneficios de la psicología aplicada a la iniciación deportiva de cara a favorecer la integración social, promover la igualdad y la no discriminación por cuestión de sexo, identidad de género y opción sexual, ayudar a la erradicación de conductas violentas y/o delictivas y promover los valores cívicos en la práctica deportiva de niños y jóvenes aragoneses.

LOS PSICÓLOGOS DE ARAGÓN PIDEN QUE LA PSICOLOGÍA DEPORTIVA SE INTEGRE EN LA FUTURA LEY QUE REGULARÁ LAS PROFESIONES DEL DEPORTE EN NUESTRA COMUNIDAD

Han propuesto a todos los grupos parlamentarios la aprobación de tres enmiendas para corregir, en el trámite de esta ley, la ausencia de la psicología deportiva en su articulado.

(Zaragoza, 18 de agosto de 2016).-  La Sociedad Aragonesa de Psicología Deportiva (SAPD) ha dirigido un escrito a todos los grupos parlamentarios de las Cortes de Aragón en el que reclama que la Psicología Deportiva se incluya en la tramitación de una Proposición de Ley que se debatirá próximamente en nuestro parlamento autonómico.

El pasado 11 de mayo la Mesa de las Cortes de Aragón calificó la Proposición de Ley, presentada por el Grupo Parlamentario de Ciudadanos, por la que se ordenaba el ejercicio de las profesiones del deporte en la Comunidad Autónoma de Aragón. Se especifican en concreto las siguientes: monitor deportivo, entrenador, preparador físico, director deportivo y profesor de educación física.

Tras estudiar y analizar esta iniciativa, sin duda positiva, queremos expresar al mismo tiempo nuestra preocupación por una importante laguna que hemos detectado en su desarrollo. Nos referimos a la ausencia de regulación de la Psicología Deportiva. Una disciplina científica que cada vez cobra más peso y relevancia en la práctica deportiva en todos los niveles, siendo cada vez más los profesionales de la psicología que nos dedicamos a una disciplina que cuenta hoy con pleno reconocimiento académico y profesional. Es más la Asamblea General de la Federación Española de Psicología del Deporte (FEPD) acordó en su última reunión en abril de este año que Zaragoza sea la sede del próximo Congreso Nacional que se celebrará en el año 2019 y que reunirá a los mejores especialistas de esta materia de todo el estado. Siendo la Sociedad Aragonesa de Psicología Deportiva (SAPD) la organizadora de este encuentro ya que formamos parte y representamos a Aragón en la Federación Española de Psicología del Deporte.

            Por todo ello desde la SAPD se han redactado tres enmiendas al articulado de esta ley que, de ser aprobadas, conseguirían que la Psicología Deportiva estuviera dentro de las profesiones del deporte que regularía esta ley. De este modo se consolidaría la profesionalización de una disciplina para la que se requiere la correspondiente titulación universitaria de grado, lo que redundaría en el beneficio de todos los deportistas y usuarios del deporte en Aragón.

            Demandamos y esperamos una respuesta positiva de todos los grupos parlamentarios, y del propio gobierno de Aragón, para que una disciplina tan importante, que ya se ha asentado en todas las variables deportivas, se integre con todos los deberes y derechos en la futura ley.